Si una máquina ha permanecido sin utilizar durante las vacaciones o una parada programada, volver al trabajo no debería consistir únicamente en arrancarla. Una revisión de maquinaria tras una parada permite comprobar su estado y detectar incidencias antes de recuperar la actividad habitual.
Cada equipo tiene necesidades diferentes. El modelo, el uso y las condiciones en las que ha permanecido parado determinan qué operaciones deben realizarse. Por eso, el manual del fabricante y el plan de mantenimiento de la máquina son siempre la referencia.
Por qué revisar la maquinaria antes de volver a utilizarla
Durante un periodo sin uso pueden quedar pendientes tareas de mantenimiento o aparecer fugas, suciedad acumulada y daños visibles. Revisar el equipo antes de ponerlo en servicio ayuda a localizar estas incidencias sin esperar a que se manifiesten durante el trabajo.
Además, el artículo 4 del Real Decreto 1215/1997 establece que deben realizarse comprobaciones adicionales cuando una falta prolongada de uso pueda tener consecuencias perjudiciales para la seguridad. La norma señala que esas comprobaciones deben efectuarlas personas competentes y que sus resultados han de documentarse.
La necesidad y el alcance de la revisión dependerán del tipo de máquina, la duración de la parada, las instrucciones del fabricante y la normativa aplicable.
Checklist para la puesta a punto de la maquinaria
1. Consulta el historial de mantenimiento
Antes de arrancar, comprueba las horas de servicio, las últimas operaciones realizadas y cualquier aviso que hubiera aparecido antes de detener el equipo.
Partir del historial ayuda a distinguir una incidencia anterior de un problema surgido durante la parada.
2. Realiza una inspección visual
Observa el suelo y el exterior de la máquina para detectar manchas, fugas, piezas sueltas o daños. Comprueba:
- Mangueras, latiguillos, juntas y conexiones.
- Resguardos, protecciones y cierres.
- Rejillas y zonas de ventilación.
- Signos visibles de desgaste, golpes o corrosión.
No conviene limpiar una fuga sin localizar primero su origen, ya que la mancha puede aportar información útil para el diagnóstico.
3. Comprueba fluidos, filtros y refrigeración
Revisa los niveles y el estado del aceite de motor, el refrigerante y el aceite hidráulico siguiendo las indicaciones del fabricante. Comprueba también el radiador y la ventilación.
Los filtros deben revisarse dentro del mantenimiento previsto para cada modelo. Como explica Reyser en su artículo sobre el cambio de filtros en maquinaria de construcción, los intervalos dependen de las horas de uso, el trabajo realizado y el entorno.
Nunca abras un circuito caliente o presurizado sin seguir el procedimiento de seguridad correspondiente.
4. Revisa los sistemas eléctrico e hidráulico
Comprueba visualmente la batería, los terminales, el cableado accesible, el alumbrado y los elementos de señalización. Si aparecen problemas de arranque, errores en el panel o fallos intermitentes, puede ser necesario realizar un diagnóstico eléctrico de la maquinaria.
En equipos con sistema hidráulico, revisa mangueras, conexiones, cilindros y posibles pérdidas. Durante la prueba funcional, presta atención a movimientos lentos o irregulares, pérdida de fuerza, ruidos anómalos y aumento de temperatura. Reyser explica estas señales en su guía sobre cuándo revisar el sistema hidráulico.
Una pérdida de fluido, aunque parezca pequeña, debe comprobarse antes de continuar.
5. Comprueba neumáticos, frenos y seguridad
Revisa ruedas, neumáticos y, cuando corresponda, su presión según los valores indicados para el modelo. Comprueba también los frenos, la dirección, las luces, las alarmas y los dispositivos de seguridad.
Los sistemas de protección no deben anularse ni puentearse para acelerar la puesta en marcha. Si la respuesta de los frenos, la dirección o los elementos de seguridad no es correcta, el equipo debe quedar fuera de uso hasta ser revisado.
Realiza una puesta en marcha controlada
La primera puesta en marcha debe hacerse en una zona despejada y por una persona autorizada para utilizar el equipo. Observa el panel y los testigos, acciona los movimientos de forma progresiva y comprueba si la máquina responde como lo hacía habitualmente.
Cuando el fabricante lo contemple, realiza primero una prueba funcional sin carga. El objetivo no es comprobar únicamente que la máquina arranca, sino que funciona de manera normal y previsible.
Detén el equipo y solicita una valoración profesional si detectas:
- Dificultad persistente para arrancar.
- Testigos, códigos de error o fallos intermitentes.
- Fugas de aceite, refrigerante o fluido hidráulico.
- Ruidos, vibraciones u olores diferentes de los habituales.
- Sobrecalentamiento o movimientos irregulares.
- Problemas en frenos, dirección, mandos o dispositivos de seguridad.
Seguir trabajando para comprobar si el síntoma desaparece puede agravar la incidencia.
Mantenimiento y revisión de maquinaria con Reyser
Reyser ofrece servicios de mantenimiento y revisión de maquinaria, como cambios de aceite y filtros, mantenimiento de frenos, neumáticos, revisiones generales, diagnóstico electrónico y mantenimiento de baterías. La empresa cuenta además con taller y vehículos taller móviles, y suministra recambios con envíos a toda España.
Si necesitas revisar un equipo o localizar el recambio adecuado, puedes contactar con Reyser mediante su web, en el 927 421 744 o a través de ventas@reyser.net.
Realizar una revisión de maquinaria tras una parada permite volver a la actividad con mayor control. Si aparecen fugas, avisos, problemas de arranque o fallos en elementos de seguridad, la decisión adecuada es detener la máquina y solicitar una revisión antes de reanudar el trabajo.